Tu vida , el coaching y lo que te contas

La historia que comparto, es un suceso actual y real. Seguramente habrán más anécdotas parecidas, pero les muestro esta, del puño y letra de un buen amigo, una persona que está en su momento de cambio y eligiendo el cómo se quiere sentir.
Esto es algo a lo que todos tenemos derecho, el poder de la elección, el ser coherentes con nosotros mismos y no andar quedando “políticamente correctos”, pues ya sabemos que esta forma nos lleva a no sentirnos auténticos con nosotros mismos, por lo tanto a reclamos internas: boicot, contracturas, estado anímico bajo, sentirnos mal,…Nada de lo que nos hace sentir bien!
El protagonista del suceso, la persona que nos comparte un paisaje de su vida, eligió estar bien, su propia libertad. Responsabilizarse de su propia estabilidad y realidad. Tal vez algunas personas piensen como la enfermera, quien ve una de las posibles realidades … la pelicula se llama “La vida es bella”

…Y así comienza…

Te contaré una historia,

Había cuatro enfermos en la habitación de un hospital,

uno, ahogándose con la comida mientras su mujer gritaba a la enfermera como una loca quejándose del servicio del hospital,

otro con el típico comité de familia: dos sentados en la cama, dos en el sofá, uno en una silla que habían robado por ahí, uno en la mesita de noche y quejándose de que había derecho de estar al lado de enfermos en esas condiciones,

el tercero intentando ahogar tanto grito a base de subirle el volumen al televisor a un volumen bárbaro puesto que se quejaba que con tanto ruido no se oía.

El cuarto, estaba sólo, dormía plácidamente con sus walk-man puestos, no hacía ningún ruido, sólo sonreía feliz.

Cuando la enfermera lo despertó él le dedicó una sonrisa a lo cual la enfermera sonriendo dijo: -no entiendo cómo puedes dormir así, y encima con música,

el “enfermo” siempre sonriendo

la cual sólo acercarse uno al oído se echó de un salto para atrás?

Estás loco le dijo a lo que él le contesto:

¿por qué toda esta gente está molesta? ¿por sus enfermedades?, no! Están molestos porque lo que ven y lo que oyen no les gusta, pueden pasarse la vida protestando o cerrar los ojos poner a toda leche su canción y descansar en ella.

a lo que la enfermera dudando de filósofa le vino a decir: pero lo que tú haces es escapar de la realidad, la realidad es esta, a lo que el “enfermo” sin siquiera mirarla, conservando la sonrisa pero poniéndose otra vez los auriculares y cerrando los ojos le respondió: ¿estás segura ?

No todos sentimos igual, por supuesto, pero a veces nos encontramos con personas a las que la felicidad, o el simple intento de atraerla, o que vaya fluyendo les da alergia, repelencia. Y es que enfocamos el reconocimiento en personas que no hablan nuestro mismo idioma, o que no están alineados con nuestros valores.Tal vez si dejamos de cuestionar nuestra actitud en versión de lo que otros digan, sino de cómo nosotros mismos deseamos realizar, nos lo hagamos más fácil. ¿Te imaginas estar de acuerdo con todo el mundo? Hasta los más exitosos o famosos tienen personas que muestran gustos contrarios, incluso trasladan cierta agresividad en la intolerancia de la genialidad de otros.
El mismo discurso dicho desde una persona u otra, puede llegarnos o atropellarnos. Aquellos conferenciantes que mueven masas, aquellas películas que encantan a mayorías, aquellos best-sellers, etc. No te sorprenda que a ti no te digan nada, incluso que pienses que muchos de los seguidores tienen pinta de “corderos sin criterio propio, seguidores de modas”. Quizá haya alguien que prefiera unirse, por comodidad o falta de criterio, pero realmente, cada vez más, las personas tienden a valorar sus propios criterios. No te estoy diciendo que seamos inflexibles o que mañana vayamos a pensar igual que hoy (sería estancamiento y nada lo está!), sencillamente, lo que te quiero indicar es que todo cuanto somos es el resultado del cómo nos contamos las cosas, luego las vivimos y experimentamos. Así de facil: ponete de acuerdo con tus valores y revisa aquellas creencias que te limitan.

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