El coaching y la gestión del cambio

Ya nadie se olvida de que la gestión del cambio es un aspecto crucial para la adaptación y supervivencia de las organizaciones. Ya lo decía Heráclito : “lo único que permanece es el cambio”. Por tanto, tiene mucho sentido preguntarse cuáles son las causas de este alto nivel de fracaso y qué se puede hacer para modificar el triste destino de tantos y tantos esfuerzos colectivos.

Algunos estudios muestran que , los proyectos de cambio que obtuvieron peores resultados fueron aquellos en los que sus líderes no fueron capaces de mantener la “energía de la organización” durante todo el proceso de cambio, con sus correspondientes consecuencias en términos de expectativas de las personas implicadas, su involucración, coordinación, agilidad, etc.

En cambio, las iniciativas de éxito consiguieron movilizar y sostener la energía del cambio, motivar a las personas hacia la materialización de la situación “soñada”. Contagiar el “sueño” a toda la organización y mantenerlo vivo durante todo el proceso, aumentando las emociones positivas (entusiasmo, esperanza, confianza) y reduciendo las negativas (ansiedad, confusión, frustración), parece que fue una de las principales claves del éxito en la gestión de dichos cambios.

Y es aquí donde puede entrar en juego el coaching. Porque el paralelismo entre coaching (especialmente de equipos) y consultoría de gestión del cambio es mayor de lo que algunos podrían pensar. En ambos casos, el fin último que se busca es el cambio en el cliente, bien sea un individuo o un sistema (grupo, equipo, organización, etc.). Si bien es cierto que los caminos por los que se llega a ese mismo destino son muy diferentes en consultoría que en coaching. La pregunta entonces es: ¿podemos importar algo de la “tierra” del coaching que podamos aplicar en el terreno de la consultoría y la gestión de los proyectos de cambio organizativo?

Yo opino que si : sin duda, los coaches podemos favorecer con nuestro enfoque, habilidades y herramientas, la gestión del proceso de cambio en las organizaciones. Especialmente en lo referente al manejo de esa energía, de ese “sueño de cambio”. Por ejemplo, podemos contribuir a la estrategia del cambio mediante la facilitación de dicho “sueño” y consciencia de la identidad del equipo ejecutivo. En la fase de liderazgo del cambio, podemos fomentar el aprovechamiento de la diversidad de la organización y uso de las habilidades de coaching para formar a los agentes del cambio. Así mismo, también podemos favorecer la adopción del cambio mediante la “democratización” del proceso de implantación y el trabajo de roles con la personas involucradas. Y finalmente, podemos apoyar la consolidación del cambio mediante el coaching de seguimiento y la gestión de los comportamientos tóxicos, entre otras posibilidades.

Estoy seguro que hay muchas más formas de apoyar el cambio organizativo desde el coaching. Y cualquier contribución que ayude a mejorar el destino habitual de los cambios organizativos debería, cuando menos, tenerse muy en cuenta.

Querés seguir postergando-te?

Te encuentras en la categoría de los que postergan todo? Si eres como la mayoría de la gente, la respuesta es sí. Pero es muy posible también que preferirías no vivir con la ansiedad que produce el postergamiento de las cosas. Puede que te des cuenta de que estás postergando muchas cosas que quieres hacer, y sin embargo por algún motivo, simplemente sigues suspendiendo la acción. Este asunto de las dilaciones es una de las facetas más preocupante de la vida. Si te cuentas entre los casos graves de los que padecen este mal, seguro que no pasa un día sin que te digas a ti mismo:

“Yo sé que tendría que hacer eso o aquello y no lo hago, pero ya me llegará el momento”. Tu zona errónea de “postergación” es de las más difíciles de achacar a las fuerzas externas. Es toda tuya, tanto la postergación en sí como la incomodidad que ésta te produce.

La zona errónea de la postergación es lo más cerca que se puede llegar a una zona errónea universal. Hay muy poca gente que puede decir con honestidad que no realiza postergaciones a pesar de que a la larga le resulten contraproducentes y malsanas. Como en todas las zonas erróneas, el comportamiento en sí no es malsano. El hecho de postergar, en realidad, ni siquiera existe. Uno simplemente hace cosas, y las que no hace, simplemente no están hechas en vez de postergadas. El comportamiento neurótico es simplemente la reacción emocional que lo acompaña y la inmovilización que produce. Si sientes que postergas las cosas que tienes que hacer, y te gusta postergarlas, y no sientes culpa por ello, ni ansiedad ni molestias, pues entonces sigue postergando lo que tienes que hacer y pasa por alto este capítulo. Sin embargo para la mayor parte de la gente, las tácticas dilatorias o el postergar lo que tienen que hacer son en realidad una manera de evadirse, de vivir los momentos presentes lo más intensamente posible.

ESPERANDO, DESEANDO Y QUIZÁS

Tres frases neuróticas típicas del hombre que posterga y vacila componen el sistema de apoyo que sirve para mantener el comportamiento dilatorio.

“Quizá las cosas se solucionarán solas.” “Espero que las cosas vayan mejor.” “Deseo que se arreglen las cosas.”

He aquí los deleites de quien posterga. Cuando dices “quizás”, “espero”, o “deseo”, puedes usar estas palabras como razonamientos para no hacer nada en el presente. Pero los deseos y esperanzas no son más que una pérdida de tiempo, ilusiones vanas de los que viven en un mundo ficticio.

Nunca nadie logró nada, con ninguna de estas palabras por más veces que las repitiera. En realidad éstas sólo sirven para evitar tomar cartas en el asunto y realizar las tareas que tú has decidido que tienen la suficiente importancia para estar en la lista de las actividades de tu vida.

Tú puedes hacer lo que te propongas. Eres fuerte y capaz. No eres frágil ni quebradizo. Al postergar para un momento futuro lo que quisieras hacer ahora, te entregas al escapismo, a la autoduda, y lo que es peor aún al autoengaño. Tu zona postergatoria es un movimiento que te impide ser fuerte en el momento actual, en tu ahora, y te impulsa en dirección de la esperanza de que las cosas mejorarán en el futuro.

LA INERCIA COMO ESTRATEGIA PARA VIVIR

He aquí una frase que puede lograr mantenerte inerte en tus momentos presentes: “Esperaré y mejorarán las cosas”. Para algunos esta actitud se convierte en una forma de vida, siempre están postergando algo que harán en un día que nunca ha de llegar.

Mark, un paciente que atendí hace poco, vino a mi consulta quejándose de lo desgraciado que era en su matrimonio. Mark era un cincuentón que llevaba casi treinta años de casado. Cuando empezamos a hablar sobre su vida conyugal me di cuenta de que los motivos de las quejas eran muy antiguos. “Nunca anduvo bien, ni al principio”, me dijo en un momento dado. Le pregunté a Mark por qué había seguido con su mujer durante tantos años. “Tenía la esperanza de que las cosas mejorarían”, me confesó. Casi treinta años de esperanzas y Mark y su mujer seguían siendo desgraciados.

Cuando hablamos más sobre la vida de Mark y sobre su matrimonio, él me reconoció que hacía como diez años que era impotente. Le pregunté si alguna vez había buscado ayuda profesional para su problema. No, él simplemente había evitado tener relaciones sexuales por más y más tiempo esperando que el problema se solucionaría solo. “Yo estaba seguro de que las cosas mejorarían” ,me dijo Mark como un eco de su primer comentario. Mark y su matrimonio representan un caso clásico de inercia. Se evadía de sus problemas y justificaba esta evasión diciendo: “Si espero un tiempo sin hacer nada, quizá las cosas se solucionarán solas”. Pero Mark aprendió que las cosas no se solucionan nunca solas. Se quedan exactamente como están. Como mucho, las cosas cambian, pero no mejoran.Las cosas en sí (circunstancias, situaciones, sucesos, gente) no mejoran nunca solas. Si tu vida es mejor de lo que era, es porque tú has hecho algo constructivo para mejorarla. Miremos más de cerca este comportamiento dilatorio y veamos cómo eliminarlo tomando algunas resoluciones bastante simples. Ésta es una de las zonas que puedes limpiar con mucho “trabajo mental”, ya que es una zona que tú mismo te has creado, sin ninguno de los refuerzos culturales que son como el sello de tantas otras zonas erróneas.
Y vos queres seguir postergando-te? dejame tus comentarios

Elaboración propia en base al libro “Tus zonas Erroneas”

Aumento mi autoestima o me engaño solo?

Otro de esos errores famosos…

Las personas muchas veces confunden la autoestima con el autoengaño.

Es curioso ver cómo incluso gente que se dedica a enseñar estos temas, no tienen muy clara la delgada línea que separa una buena estima personal, de un desastrozo autoengaño.

Lo uno te puede llevar al éxito, y lo otro al fracaso. Lo uno puede ayudarte a ser tu mejor amigo, mientras que lo otro simplemente te llevará al autosabotaje.

La raíz de esta confusión, está fundamentada en las consecuencias producidas por la distorsión de percepción causada por los medios.

En otras palabras, las personas que no tienen autoestima, son víctimas de los medios en muchos sentidos (obviamente, no podemos culpar a los medios, pues muchas personas simplemente no son tan influenciables, por lo que depende únicamente de nosotros mismos).

Cuando los niños y adolescentes (e incluso adultos) ven la imagen de alguien atractivo en televisión o Internet, probablemente se sientan mal respecto a su condición o situación actual. Esto genera una necesidad mayor de desarrollar una buena autoestima.

Sin embargo, recuerda que estamos hablando de Autoestima vs. Autoengaño, y que te dije que la confusión proviene de las consecuencias de dicha distorsión.

Los medios distorsionan nuestra percepción haciéndonos creer que si no tenemos un cuerpo perfecto, o si no tenemos ciertos productos, entonces valemos menos.

Probablemente no sea ese su objetivo, pero lo logran en muchas personas. Y es allí donde las personas que quiere sentirse bien consigo mismas creen que la solución es lo contrario.

Engañarse a sí mismas diciéndose que ya son perfectas como son y que no hay nada que mejorar.

Pero, ¿En realidad te parece adecuado engañarte a ti mismo haciéndote creer que estás bien cuando en realidad no lo estás?

No es adecuado. Ni remotamente.

Nuestra mente la gran mayoría de las veces sabe si le mentimos o no. El subconsciente nos conoce mejor que nadie. Y cuando algo sencillamente no cuadra dentro de su marco de creencias y conceptos, empieza a hacer lo posible por volver a la estabilidad mental.

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Quien sos vos en tu empresa?

Aquí les dejo un video para que miren y se revisen …quien están siendo en su empresa u organizacion..  Como te afectan las cosas que los demas dicen de vos? Que te decis vos con respecto a tu trabajo? Dejame tu comentario, gracias!!!

 

Lo que no te ayude a crecer, puedes dejarlo

Hay muchas “cosas” que aparecen por nuestra vida que no nos ayudan, aunque otros se esfuercen en trasladarnos lo contrario ó nos digan que es bueno para nosotros…, y si algo no es bueno para ti ó no te ayuda a mejorar, ¿crees que lo necesitas?En esta era de la información que nos ha tocado vivir, donde te bombardean desde todos sitios con noticias e información sobre ”todo va mal”, -muchas veces manipuladas e influenciadas por determinados intereses-, debemos encontrar una fórmula para que no nos influya negativamente, es más, debemos hacer todo lo contrario, debemos encontrar aquello que pueda contribuir a nuestra capacitación y motivación con el fin de ayudarnos a superar los obstáculos que nos encontramos en nuestro camino.
Para ello, es de vital importancia distinguir y no “tragarnos” todo lo que nos llegue a nosotros, pues este “mal hábito”, sólo contribuye a limitar nuestras capacidades, al actuar negativamente sobre nuestro sistema de creencias, haciéndonos creer que todo va mal.
Debemos saber que es bueno para nosotros y que no lo es…, y únicamente lo descubriremos cuando nos demos cuenta del efecto que provoca en nuestro estado emocional; por ejemplo, si escuchas determinadas emisoras de radio por las mañanas con la habitual programación de noticias, debates, tertulias y sientes que te afecta negativamente, ¿qué crees que debes hacer?, seguir “tragándote” inconscientemente todo lo que otros quieren que te tragues para convencerte, ó decidir conscientemente y preguntarte: ¿es bueno para mí, si ó no…?
Si no es bueno para ti, no lo escuches, no lo tomes, no te lo tragues…, tú eres el protagonista de tu vida, ¡decide¡ y no dejes que otros decidan lo que debes pensar o hacer.
No tienes por qué escuchar la radio ó ver la TV, no te preocupes… ¡qué muchos a tu alrededor lo hagan, no significa qué lo debas hacer tú¡
Los resultados en nuestra vida, dependen de nuestra capacidad para motivarnos y pasar a la acción, ¿crees que estando influenciado por el efecto negativo de los que pretenden manipularte, serás capaz de sacar todo tu potencial?, yo creo que no… Ni a ti, ni a mí, nos resultaría posible capacitarnos cuando estamos en estado de incertidumbre, angustia ó incluso miedo, ¡necesitamos todo lo contrario¡
Estoy seguro que no necesitamos aquello que no nos beneficia, ¡sea lo que sea¡ ¿verdad?
Decide lo que es mejor para ti y hazlo, si las noticias o los debates en la radio no son buenos para ti, escucha música que te guste y que por tanto, te ayudará a sentirte mejor.
Si los realities o programas de opinión de la TV, no son buenos para ti, haz otra cosa ó decide ver películas y documentales que te gusten y te sentirás mejor, ¡te lo aseguro¡ y así con el resto de medios de información: periódicos, prensa digital, internet…
Aplícalo en tu vida, “no permitas que influyan negativamente sobre ti”, decide cambiar y pasa a la acción…, ante situaciones negativas, recuerda: “lo que no te ayude a mejorar, no lo necesitas”.

El coaching para desempleados y profesionales sin clientes

Ahora también me gustaría aportarles otra formas donde puede intervenir un coach en la asistencia a que muchas personas logren resultados extraordinarios. Muchas Veces nos encontramos que deseamos re-insertarnos en el mercado laboral o re-formularnos en la propuesta de servicios que queremos ofrecer a un mercado como profesionales y no sabemos como. Aquí les dejo algunos tips para aquellas personas que no tienen clientes y entrevistas de trabajos:

 Detectar sus fortalezas y su experiencia.  De esta forma podrán tener más seguridad en sus entrevistas de trabajo.

Separar  de ellos el fatalismo y fracaso. Algunos van a las entrevistas con el NO grabado en su mente. Eso lo nota el entrevistador

Reconocer sus creencias limitantes para que luchar contra ellas. Algunas personas creen que tener más de 45 años te limita las posibilidades de encontrar empleo. Si tú lo crees desde el principio estás transmitiendo esa creencia que te limita. Quizá puedas transformar esa edad en tener más experiencia o la experiencia necesaria justo para ese puesto.

Es posible que asocies una emoción negativa contra una persona y creas que por mostrar, por ejemplo, que eres exigente, te recuerde a esa persona y supongas que el entrevistador  también la conoce y asocie exigencia con protestas en el trabajo.

El Coach no tiene una bola de cristal para conseguirte trabajo, lo que parece razonable es que si sigues haciendo el mismo tipo de entrevistas y no consigues que te seleccionen, es probable que los resultados sigan siendo los mismos… o no?

Recuerda una Frase de Albert Einstein ” Locura es queres resultados distintos, haciendo lo mismo”

Espero que este articulo sea de tu interés, y no dejes de mandarme tus comentarios. saludos, gustavo