Primero lo Primero

Realmente me gusta mucho Covey..cuando habla de este principio que yo creo fundamental para ordenarnos en nuestra vida y trabajo. Espero disfruten el aprendizaje!!

La responsabilidad en tu vida

Hola !!! muchas gracias por visitar mi blog..siempre en la vida adjudicamos cosas a terceros ..la mayoria de las veces a terceros cuando fracasamos y cuando tenemos exito a nosotros mismos. En el video podras ver cuanto depende de nosotros en el logro de nuestros objetivos.

 

Los enemigos para aprender en la vida

Hola !!! queria compartir contigo un video acerca de como limitamos nuestro aprendizaje en la vida, estos son algunos.

Historias de victimas

En el bestseller El Mago de Oz, los autores presentan un modelo que ilustra el estado de responsabilidad en una organización, también aplicable a un área, departamento o equipo de trabajo, o simplemente a tu vida. Voy a hacer una distinción entre debajo y sobre la lineatigreyoveja

Cuando jugamos a buscar culpables, debajo de LA LINEA, los autores distinguen seis etapas del ciclo de la víctima:

Ignorar/negar: Las personas pretenden no saber que hay un problema, no reconocer que el problema los afecta o, inclusive, deliberadamente negar el problema.
No es mi trabajo: Esta frase es como la frase de cabecera de la persona irresponsable para justificar la inacción, muchas veces, su propia inacción. ¿Cuántas veces has escuchado esta frase en alguna discusión? Esta excusa ganó legitimidad en la era de la especialización de las tareas y de las descripciones detalladas de los puestos de trabajo, donde las personas se podían escudar en la descripción de su rol, para justificar su no involucramiento más allá de sus fronteras, inclusive con un problema claramente visible y una consecuencia que los afecta directamente. Para estas personas los objetivos del equipo, área u organización no son importantes, lo realmente importante es cumplir con la descripción del trabajo que le corresponde hacer.

Apuntar con el dedo: “Bueno, esto que sucedió no es mi culpa, deberían preguntarle al gerente de ventas.” En esta etapa del ciclo de la víctima, la persona busca desprenderse de toda responsabilidad frente a los problemas. Busca culpables a su alrededor, sean personas o departamentos o, inclusive, organizaciones completas.

Confusión/Dime que hacer: En esta etapa, la víctima alega confusión y falta de claridad para camuflar su irresponsabilidad. El razonamiento subyacente es: “si no soy capaz de comprender el problema, mucho menos seré capaz de hacer algo al respecto”. Otra cara del mismo comportamiento es solicitar instrucciones detalladas sobre lo que uno debe hacer, de forma tal de eliminar de uno mismo la responsabilidad de que esas acciones no generen el resultado esperado. Digamos, es buscar un culpable de manera anticipa-da.

Cúbrete : Más de una vez debes haberte cruzado con alguna persona que inventaba una gran historia frente a un hecho que no salía según lo esperado. Inclusive, esa historia se la creía! La parte curiosa es que algunas de estas historias son fabricadas luego del hecho, pero otras, son construidas anticipadamente, por las dudas, de que suceda algo malo. Así es cómo esta costumbre se incrusta en el seno de la cultura organizacional, donde se requiere todo bien documentado, se envían y guardan e-mails con el solo propósito de que si algo sale mal, uno pueda cubrirse. Otras veces las personas juegan este juego evitando estar en reuniones complicadas, huyendo de las situaciones comprometidas.

Esperemos y veamos: Esta instancia del ciclo de la víctima se da cuando las personas prefieren esperar y ver si un problema se soluciona solo, por arte de magia. Los autores del Mago de oz dicen, textualmente: “La etapa esperemos y veamos del ciclo de la víctima, a menudo se convierte en un pozo donde todas las soluciones posibles quedan ahogadas en un pantano de la inacción.”

Por encima de LA LINEA el juego que se juega es completamente diferente, es el juego de la responsabilidad.

Reconócelo – En el Mago de Oz, el león pensaba que él no posee coraje. Es necesario tener el coraje de ver lo que hay que hacer en tu equipo, departamento o empresa. ¡Tienes que ser capaz de dar un paso atrás y preguntarte ¿Qué es lo que nos está faltando?.

Aduéñate – El Hombre de Hojalata pensaba que no tenía corazón. Debes tener el corazón necesario para realmente adueñarte de tu posición, de tu tarea o proyecto y llevarlo a cabo hasta su finalización.

Resuélvelo – El Espantapájaros no creía que tuviera un cerebro. Se necesita el pensamiento crítico para resolver los problemas en cuestión. Recuerda – la misma forma de pensar que te metió en el problema, no te va a sacar de él. Cambia tu forma de pensar.

Hazlo – Dorothy no sabía cómo volver a Kansas. Sin embargo todo lo que tenía que hacer era “hacerlo”. El último paso, hacerlo, demuestra que tenemos que estar en acción constante para poder ver resultados.

Y vos donde elegís estar en tu vida?

Querés seguir postergando-te?

Te encuentras en la categoría de los que postergan todo? Si eres como la mayoría de la gente, la respuesta es sí. Pero es muy posible también que preferirías no vivir con la ansiedad que produce el postergamiento de las cosas. Puede que te des cuenta de que estás postergando muchas cosas que quieres hacer, y sin embargo por algún motivo, simplemente sigues suspendiendo la acción. Este asunto de las dilaciones es una de las facetas más preocupante de la vida. Si te cuentas entre los casos graves de los que padecen este mal, seguro que no pasa un día sin que te digas a ti mismo:

“Yo sé que tendría que hacer eso o aquello y no lo hago, pero ya me llegará el momento”. Tu zona errónea de “postergación” es de las más difíciles de achacar a las fuerzas externas. Es toda tuya, tanto la postergación en sí como la incomodidad que ésta te produce.

La zona errónea de la postergación es lo más cerca que se puede llegar a una zona errónea universal. Hay muy poca gente que puede decir con honestidad que no realiza postergaciones a pesar de que a la larga le resulten contraproducentes y malsanas. Como en todas las zonas erróneas, el comportamiento en sí no es malsano. El hecho de postergar, en realidad, ni siquiera existe. Uno simplemente hace cosas, y las que no hace, simplemente no están hechas en vez de postergadas. El comportamiento neurótico es simplemente la reacción emocional que lo acompaña y la inmovilización que produce. Si sientes que postergas las cosas que tienes que hacer, y te gusta postergarlas, y no sientes culpa por ello, ni ansiedad ni molestias, pues entonces sigue postergando lo que tienes que hacer y pasa por alto este capítulo. Sin embargo para la mayor parte de la gente, las tácticas dilatorias o el postergar lo que tienen que hacer son en realidad una manera de evadirse, de vivir los momentos presentes lo más intensamente posible.

ESPERANDO, DESEANDO Y QUIZÁS

Tres frases neuróticas típicas del hombre que posterga y vacila componen el sistema de apoyo que sirve para mantener el comportamiento dilatorio.

“Quizá las cosas se solucionarán solas.” “Espero que las cosas vayan mejor.” “Deseo que se arreglen las cosas.”

He aquí los deleites de quien posterga. Cuando dices “quizás”, “espero”, o “deseo”, puedes usar estas palabras como razonamientos para no hacer nada en el presente. Pero los deseos y esperanzas no son más que una pérdida de tiempo, ilusiones vanas de los que viven en un mundo ficticio.

Nunca nadie logró nada, con ninguna de estas palabras por más veces que las repitiera. En realidad éstas sólo sirven para evitar tomar cartas en el asunto y realizar las tareas que tú has decidido que tienen la suficiente importancia para estar en la lista de las actividades de tu vida.

Tú puedes hacer lo que te propongas. Eres fuerte y capaz. No eres frágil ni quebradizo. Al postergar para un momento futuro lo que quisieras hacer ahora, te entregas al escapismo, a la autoduda, y lo que es peor aún al autoengaño. Tu zona postergatoria es un movimiento que te impide ser fuerte en el momento actual, en tu ahora, y te impulsa en dirección de la esperanza de que las cosas mejorarán en el futuro.

LA INERCIA COMO ESTRATEGIA PARA VIVIR

He aquí una frase que puede lograr mantenerte inerte en tus momentos presentes: “Esperaré y mejorarán las cosas”. Para algunos esta actitud se convierte en una forma de vida, siempre están postergando algo que harán en un día que nunca ha de llegar.

Mark, un paciente que atendí hace poco, vino a mi consulta quejándose de lo desgraciado que era en su matrimonio. Mark era un cincuentón que llevaba casi treinta años de casado. Cuando empezamos a hablar sobre su vida conyugal me di cuenta de que los motivos de las quejas eran muy antiguos. “Nunca anduvo bien, ni al principio”, me dijo en un momento dado. Le pregunté a Mark por qué había seguido con su mujer durante tantos años. “Tenía la esperanza de que las cosas mejorarían”, me confesó. Casi treinta años de esperanzas y Mark y su mujer seguían siendo desgraciados.

Cuando hablamos más sobre la vida de Mark y sobre su matrimonio, él me reconoció que hacía como diez años que era impotente. Le pregunté si alguna vez había buscado ayuda profesional para su problema. No, él simplemente había evitado tener relaciones sexuales por más y más tiempo esperando que el problema se solucionaría solo. “Yo estaba seguro de que las cosas mejorarían” ,me dijo Mark como un eco de su primer comentario. Mark y su matrimonio representan un caso clásico de inercia. Se evadía de sus problemas y justificaba esta evasión diciendo: “Si espero un tiempo sin hacer nada, quizá las cosas se solucionarán solas”. Pero Mark aprendió que las cosas no se solucionan nunca solas. Se quedan exactamente como están. Como mucho, las cosas cambian, pero no mejoran.Las cosas en sí (circunstancias, situaciones, sucesos, gente) no mejoran nunca solas. Si tu vida es mejor de lo que era, es porque tú has hecho algo constructivo para mejorarla. Miremos más de cerca este comportamiento dilatorio y veamos cómo eliminarlo tomando algunas resoluciones bastante simples. Ésta es una de las zonas que puedes limpiar con mucho “trabajo mental”, ya que es una zona que tú mismo te has creado, sin ninguno de los refuerzos culturales que son como el sello de tantas otras zonas erróneas.
Y vos queres seguir postergando-te? dejame tus comentarios

Elaboración propia en base al libro “Tus zonas Erroneas”

Aumento mi autoestima o me engaño solo?

Otro de esos errores famosos…

Las personas muchas veces confunden la autoestima con el autoengaño.

Es curioso ver cómo incluso gente que se dedica a enseñar estos temas, no tienen muy clara la delgada línea que separa una buena estima personal, de un desastrozo autoengaño.

Lo uno te puede llevar al éxito, y lo otro al fracaso. Lo uno puede ayudarte a ser tu mejor amigo, mientras que lo otro simplemente te llevará al autosabotaje.

La raíz de esta confusión, está fundamentada en las consecuencias producidas por la distorsión de percepción causada por los medios.

En otras palabras, las personas que no tienen autoestima, son víctimas de los medios en muchos sentidos (obviamente, no podemos culpar a los medios, pues muchas personas simplemente no son tan influenciables, por lo que depende únicamente de nosotros mismos).

Cuando los niños y adolescentes (e incluso adultos) ven la imagen de alguien atractivo en televisión o Internet, probablemente se sientan mal respecto a su condición o situación actual. Esto genera una necesidad mayor de desarrollar una buena autoestima.

Sin embargo, recuerda que estamos hablando de Autoestima vs. Autoengaño, y que te dije que la confusión proviene de las consecuencias de dicha distorsión.

Los medios distorsionan nuestra percepción haciéndonos creer que si no tenemos un cuerpo perfecto, o si no tenemos ciertos productos, entonces valemos menos.

Probablemente no sea ese su objetivo, pero lo logran en muchas personas. Y es allí donde las personas que quiere sentirse bien consigo mismas creen que la solución es lo contrario.

Engañarse a sí mismas diciéndose que ya son perfectas como son y que no hay nada que mejorar.

Pero, ¿En realidad te parece adecuado engañarte a ti mismo haciéndote creer que estás bien cuando en realidad no lo estás?

No es adecuado. Ni remotamente.

Nuestra mente la gran mayoría de las veces sabe si le mentimos o no. El subconsciente nos conoce mejor que nadie. Y cuando algo sencillamente no cuadra dentro de su marco de creencias y conceptos, empieza a hacer lo posible por volver a la estabilidad mental.

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Quien sos vos en tu empresa?

Aquí les dejo un video para que miren y se revisen …quien están siendo en su empresa u organizacion..  Como te afectan las cosas que los demas dicen de vos? Que te decis vos con respecto a tu trabajo? Dejame tu comentario, gracias!!!