Coaching aplicado a tu empresa

La culpa y las victimas en las organizaciones. Un enfoque desde el coaching

Metafora de la mochila en el coaching

Tres historias para re-diseñarte

Historias de victimas

En el bestseller El Mago de Oz, los autores presentan un modelo que ilustra el estado de responsabilidad en una organización, también aplicable a un área, departamento o equipo de trabajo, o simplemente a tu vida. Voy a hacer una distinción entre debajo y sobre la lineatigreyoveja

Cuando jugamos a buscar culpables, debajo de LA LINEA, los autores distinguen seis etapas del ciclo de la víctima:

Ignorar/negar: Las personas pretenden no saber que hay un problema, no reconocer que el problema los afecta o, inclusive, deliberadamente negar el problema.
No es mi trabajo: Esta frase es como la frase de cabecera de la persona irresponsable para justificar la inacción, muchas veces, su propia inacción. ¿Cuántas veces has escuchado esta frase en alguna discusión? Esta excusa ganó legitimidad en la era de la especialización de las tareas y de las descripciones detalladas de los puestos de trabajo, donde las personas se podían escudar en la descripción de su rol, para justificar su no involucramiento más allá de sus fronteras, inclusive con un problema claramente visible y una consecuencia que los afecta directamente. Para estas personas los objetivos del equipo, área u organización no son importantes, lo realmente importante es cumplir con la descripción del trabajo que le corresponde hacer.

Apuntar con el dedo: “Bueno, esto que sucedió no es mi culpa, deberían preguntarle al gerente de ventas.” En esta etapa del ciclo de la víctima, la persona busca desprenderse de toda responsabilidad frente a los problemas. Busca culpables a su alrededor, sean personas o departamentos o, inclusive, organizaciones completas.

Confusión/Dime que hacer: En esta etapa, la víctima alega confusión y falta de claridad para camuflar su irresponsabilidad. El razonamiento subyacente es: “si no soy capaz de comprender el problema, mucho menos seré capaz de hacer algo al respecto”. Otra cara del mismo comportamiento es solicitar instrucciones detalladas sobre lo que uno debe hacer, de forma tal de eliminar de uno mismo la responsabilidad de que esas acciones no generen el resultado esperado. Digamos, es buscar un culpable de manera anticipa-da.

Cúbrete : Más de una vez debes haberte cruzado con alguna persona que inventaba una gran historia frente a un hecho que no salía según lo esperado. Inclusive, esa historia se la creía! La parte curiosa es que algunas de estas historias son fabricadas luego del hecho, pero otras, son construidas anticipadamente, por las dudas, de que suceda algo malo. Así es cómo esta costumbre se incrusta en el seno de la cultura organizacional, donde se requiere todo bien documentado, se envían y guardan e-mails con el solo propósito de que si algo sale mal, uno pueda cubrirse. Otras veces las personas juegan este juego evitando estar en reuniones complicadas, huyendo de las situaciones comprometidas.

Esperemos y veamos: Esta instancia del ciclo de la víctima se da cuando las personas prefieren esperar y ver si un problema se soluciona solo, por arte de magia. Los autores del Mago de oz dicen, textualmente: “La etapa esperemos y veamos del ciclo de la víctima, a menudo se convierte en un pozo donde todas las soluciones posibles quedan ahogadas en un pantano de la inacción.”

Por encima de LA LINEA el juego que se juega es completamente diferente, es el juego de la responsabilidad.

Reconócelo – En el Mago de Oz, el león pensaba que él no posee coraje. Es necesario tener el coraje de ver lo que hay que hacer en tu equipo, departamento o empresa. ¡Tienes que ser capaz de dar un paso atrás y preguntarte ¿Qué es lo que nos está faltando?.

Aduéñate – El Hombre de Hojalata pensaba que no tenía corazón. Debes tener el corazón necesario para realmente adueñarte de tu posición, de tu tarea o proyecto y llevarlo a cabo hasta su finalización.

Resuélvelo – El Espantapájaros no creía que tuviera un cerebro. Se necesita el pensamiento crítico para resolver los problemas en cuestión. Recuerda – la misma forma de pensar que te metió en el problema, no te va a sacar de él. Cambia tu forma de pensar.

Hazlo – Dorothy no sabía cómo volver a Kansas. Sin embargo todo lo que tenía que hacer era “hacerlo”. El último paso, hacerlo, demuestra que tenemos que estar en acción constante para poder ver resultados.

Y vos donde elegís estar en tu vida?